No. Los tratamientos antideslizantes están diseñados para mantener el aspecto natural del pavimento. Se aplican sobre la superficie creando una microcapa invisible que aumenta la fricción al contacto con el agua o el tránsito, pero sin modificar el color, el brillo ni la textura visible del suelo.
Además, son tratamientos compatibles con suelos abrillantados, por lo que se puede disfrutar de un acabado brillante y, al mismo tiempo, seguro frente a resbalones.